Pages Navigation Menu

il contenitore dell'informazione e della controinformazione

.

Rajoy pide al PSOE no abordar la reforma de la Constitución – elmundo.es/espana

Alfonso Guerra se abraza con el presidente de la Gestora del PSOE, Javier Fernández, ayer, en Gijón. Alberto MoranteEFE

elmundo.es/espana – Rajoy pide al PSOE no abordar la reforma de la Constitución  – MARISA CRUZ

El presidente solicita que no se abra el debate mientras Ferraz no tenga una nueva dirección.

Advierte de que una reforma de la Carta Magna lograría hoy menos respaldo que en 1978

Rajoy teme que la negociación ahonde la división territorial y abone el independentismo

Madrid – La mayoría de las fuerzas parlamentarias apuesta por emprender en esta legislatura el proceso de reforma de la Constitución. El PSOE, con el voto a favor de prácticamente todos los grupos, plantará la semilla de los cambios promoviendo la creación de una subcomisión que delimite, en principio, la amplitud de la reforma. Será el primer escenario de una batalla entre partidos que, de superarse, abrirá una segunda fase de enfrentamiento político para definir el sentido de la modificación, los matices y sus posibles derivadas.

El Gobierno teme este escenario, porque la fragmentación parlamentaria anticipa, en su opinión, una guerra de guerrillas de final incierto. El Partido Popular no ve clima favorable para el consenso y vaticina que, al final, el nuevo texto constitucional no lograría, ni de lejos, el respaldo ciudadano de 1978 y, además, destaparía una clara división del voto por territorios, «terreno abonado para las reclamaciones de independencia» y puerta abierta para el «fin del principio de soberanía nacional».

El segundo miedo que campa en el Gobierno es a la precipitación. Desde el PP se intenta convencer al PSOE para que no presente su iniciativa hasta que tenga resueltos sus problemas internos. Una vez celebrado su congreso, con una dirección definitiva en Ferraz, sería el momento más apropiado.

Los trabajos de la subcomisión con múltiples comparecencias de expertos, catedráticos, representantes de la sociedad civil, del mundo económico, peticiones de informes y debates varios podría así desembocar en una nueva etapa, a celebrarse ya en el seno de la propia Comisión Constitucional, de redacción de borradores y propuestas, mediada la legislatura.

Los datos del 78

La reforma, que sin duda sería agravada, requeriría de la disolución de las Cortes, la celebración de elecciones y la posterior convocatoria de un referéndum, lo que aconseja hacerla coincidir con el final natural del mandato. Hace 38 años, la Carta Magna obtuvo un respaldo en referéndum del 87,78% de los votantes, lo que significaba el 58,97% del censo electoral. Andalucía, Canarias, Murcia y Cataluña fueron las comunidades más entusiastas. Un 90,46% de los votantes catalanes dijo sí al texto constitucional. Ante un nuevo proyecto, sospechan en el Gobierno, el porcentaje sería muchísimo menor -poco más del 30%, afirman- y sobre todo la participación, que entonces fue del 68% y ahora podría quedar muy por debajo del 50%.

Algo similar podría suceder en el País Vasco, la comunidad que mostró más recelos ante la Carta Magna. En 1978 el sí se impuso con un 69,11%, una meta a la que ahora no se llegaría en ningún caso. La reforma de la Constitución que ahora plantean desde diversas ópticas y con distintos fines los partidos políticos, requeriría en cualquier caso de un procedimiento complejo porque, bien por unos o por otros, afectaría a las partes blindadas del texto actual.

Es decir, al Título Preliminar que establece los fundamentos esenciales del Estado (soberanía nacional, unidad, igualdad entre españoles y forma política); al capítulo II, sección primera del Título I, que recoge los derechos fundamentales y las libertades públicas; o al Título II, que versa sobre la Corona.

PARTES A DEBATIR

  • Título Preliminar. Establece los fundamentos esenciales del Estado: soberanía nacional, unidad, igualdad entre españoles y forma política.
  • Título I. El capítulo II de la sección primera recoge los derechos fundamentales y las libertades públicas.
  • Título II. Versa sobre la Corona. En este caso, se cuestiona la prevalencia del hombre sobre la mujer en la sucesión.
  • Título VIII. Recoge la organización territorial del Estado, es decir, el Estado de las Autonomías.

Con la aspiración del PSOE de incluir la sanidad como derecho fundamental a imagen y semejanza de la educación se entraría en el ámbito especialmente protegido del Título I. O suprimiendo la prevalencia del hombre sobre la mujer en la sucesión de la Corona (Título II).

Serían, sin embargo, Unidos Podemos y el PNV los partidos que intentarían provocar los cambios más radicales, porque sus propuestas inciden de lleno en el Título Preliminar que enumera los pilares del Estado. Los primeros, de hecho, pretenderían no una reforma de la Constitución, sino un proceso constituyente, es decir, redactar una Carta Magna nueva. Su objetivo es desatar una operación de asalto sobre el texto de 1978.

Su esencial no les vale para «construir el país nuevo» al que aspiran y que, para empezar, requeriría sustituir la actual forma política de monarquía parlamentaria por la de república, que sería «laica, federal, sostenible, igualitaria, participativa, solidaria y garante de los derechos y libertades». Toda una filosofía que carece sin embargo, hasta el momento, de concreción.

En el caso del nacionalismo vasco, sin llegar ni de lejos a las aspiraciones de Podemos, plantean también la revisión del principio que establece la indisoluble unidad de la nación. Su objetivo sería «flexibilizarlo». En su proyecto, debería quedar meridianamente claro que el Estado es «plurinacional». No obstante, dadas las peculiaridades del País Vasco (concierto económico) su apuesta es por un sistema confederal.

Una de las partes de la Carta Magna más necesitada de revisión en opinión de las fuerzas parlamentarias es el Título VIII, que versa sobre la organización territorial del Estado. Es un apartado, sin embargo, que podría modificarse sin necesidad de activar la complicada maquinaria que requieren las llamadas partes blindadas. El Título VIII es, en opinión de los más destacados catedráticos de Derecho Constitucional, un «galimatías» que necesita de una profunda remodelación.

La necesidad de su reforma casi nadie la discute, pero desde el Gobierno se recuerda que fue uno de los capítulos que más dificultades provocó en el 78, porque dibujó un modelo peculiar que de hecho sólo existe en España: el del Estado de las Autonomías.

Cerrarlo acarreará problemas, según el PP, si bien admiten que, aún cuando el sistema haya sido un «éxito», más pronto que tarde habrá que aclarar la división competencial para poner fin a continuas fricciones.

Eso sólo se hace, avisan, partiendo de «la lealtad institucional» y de una visión de España «como conjunto», que ahora no se percibe.

Renzi anuncia su dimisión como primer ministro tras la derrota en el referéndum constitucional

 

Sorgente: ELMUNDO

Spread the love
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
< >

Leave a Comment

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato. I campi obbligatori sono contrassegnati *

adv